Correr y correr por el camino del bosque. Todo está bañado de sol y es precioso, pero yo no me fijo. Solo tengo en la cabeza una cosa: huir de lo que me atormenta. Tener la cierta esperanza de que al correr dejaría atrás mi sufrimiento, mi pena. No puedo echarme atrás, es una decisión ya hecha y no me puedo arrepentir de los errores cometidos en el pasado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario